¿Conoces la Atiquifobia? Suena bastante raro, es cierto.

En esta ocasión vamos a explicarte en qué consiste esta peculiar fobia.

atiquifobia

Para conseguir tener una mejor vida, obtener nuestros objetivos y convertirnos en una persona exitosa, de una u otra forma es “sano” tener miedo a fracasar.

Hacer las cosas de forma que siempre intentemos que queden perfectas (al menos intentarlo), y sentimos angustia de imaginar que nuestros objetivos no se verán cumplidos.

Independientemente de si se logra o no la meta, es bueno que una persona sienta cierto temor a no alcanzar sus propósitos.

De esa forma, es ese miedo el que nos impulsa cada día a hacer las cosas de una mejor manera con la intención de convertirnos en una mejor persona, sea cual sea el propósito (laboral, amoroso, familiar, social, etc).

Este miedo puede llegar a ser difícil de manejar cuando genera ansiedad incontrolable.

A este temor se le conoce como atiquifobia.

La atiquifibobia, se distingue del temor normal al fracaso justamente porque las consecuencias son contrarias.

Una persona que sufre de atiquifobia, presenta miedo constante a fracasar sea cual sea la decisión que tome, por lo que en ocasiones tiende a evitar hacer cambios drásticos en su vida o emprender un nuevo proyecto, ya que piensa que no será productivo.

¡Les aterra!

Cuando esta fobia hace acto de presencia en la vida de una persona, puede llegar a ser frustrante, ya que es pieza clave para la autodestrucción.

Con ella se truncan carreras, se bloquea la creatividad, se pierden empleos, se dejan carreras, y hasta se evitan los matrimonios, siempre pensando en que, en un futuro, será muy posible que se falle.

Aunque existen personas que tienen miedos a fracasos en concreto, como por ejemplo: “¿Para qué voy a casarme si seguro que luego me voy a divorciar?”, “No tiene sentido que pida ese crédito, no me lo van a dar”, “Ni siquiera voy a presentar mi candidatura para ese cargo, sé que no me lo voy a ganar”.

Cuando el miedo al fracaso es limitado e identificable, es sencillo de erradicarlo de la persona.

Sin embargo, cuando se padece de atiquifobia, el miedo se presenta ante cualquier nuevo proyecto que se va a emprender, cualquier nueva decisión que se tiene que tomar, cualquier logro sea cual sea el objetivo…

Sienten que independientemente de lo que hagan, podrían equivocarse, y les da pánico experimentar ese fracaso.

Síntomas de la Atiquifobia

La mayoría de las fobias relacionadas con trastornos de ansiedad suelen presentar los mismos síntomas, que generalmente son:

  • Sudoración excesiva
  • Hipertensión
  • Cólicos o malestares estomacales
  • Disfunción en el proceso digestivo
  • Náuseas, o vómitos.
  • Diarrea
  • Palpitación o taquicardia
  • Sentimiento de ahogo
  • Deseos de huir
  • Temblores en las manos
  • Incapacidad para tomar una decisión en un tiempo limitado.

causas y sintomas de la atiquifobia

Causas de la Atiquifobia

Al igual que las demás fobias, es bastante complicado determinar una causa específica para la raíz de este problema.

Sin embargo, existen algunas situaciones a las que puede estar expuesta una persona que, dependiendo los niveles de ansiedad que padezca, podrían llevarla o no a sufrir de esta fobia.

Por ejemplo, cuando una persona ha sido criada con patrones de sobreprotección.

En este caso, siente constantemente que si no tiene orientación para tomar decisiones, no será capaz de hacer las cosas bien.

Por eso, cuando tenemos niños pequeños, debemos evitar la sobreprotección extrema.

También sucede cuando estamos ante el extremo opuesto: padres abusivos.

Si los padres no saben manejar su vocabulario al dirigirse a sus hijos, y les repiten constantemente que no podrán hacer algo en particular, que no son capaces, o que cada cosa que hagan está mal hecha.

atiquifobia o miedo a fracasar

En casos así, los niños crecen con el miedo taladrante de fracasar en cada proyecto que emprendan.

Sin embargo, a pesar de las múltiples razones por las cuales puede derivarse esta fobia, también existen posibilidades de que el sujeto no haya experimentado ningún tipo de situación traumática, sino que se deba a un problema de autoestima.

Aquí el individuo no se siente con las suficientes capacidades como para lograr su propósito.

Tratamiento para la Atiquifobia

Indiscutiblemente, la mejor forma de vencer los síntomas de la atiquifobia, es enfrentándose a ellos.

Aunque será difícil al principio, la mejor manera de erradicar esta condición de tu vida, será haciendo lo contrario a lo que te genera confort.

¡Arriésgate, toma decisiones, emprende, realiza, ejecuta, sin importar que tengas miedo o no!

tratamiento para la atiquifobia

Además de esto, tenemos algunos consejos para ayudarte a superar la atiquifobia:

  • Antes que nada, es momento de aceptar que tienes un temor, y que ese temor está controlando tu vida. No serás más débil, o menos importante por reconocerlo.
  • Determina cuál es exactamente tu miedo. Miedo al fracaso, o miedo al éxito.
  • Intenta relajarte. Si, practica técnicas de relajación; en el momento en el que evalúes los pros y los contras de emprender determinada la situación. De esa forma verás que si llegas a fracasar, no será tan frustrante. Es momento de relajarte, sean cuales sean los resultados de emprender un nuevo proyecto.
  • Recordar que fallar no es el fin del mundo. La gente constantemente intenta – fracasa, ensayo – error. Es parte de la vida. Si no fuera así, todos nos quedaríamos encerrados en una burbuja.
  • Aprende a conocerte, internaliza cuáles son tus habilidades, conocimientos, y refuérzalas. Cuando comprendas lo capaz de eres de alcanzar tus metas y empieces a valorarte, esos miedos irán disminuyendo con el tiempo.
  • Reflexiona y ten esto siempre presente: que fracasar a veces no viene de “intentar mal algo”, sino de “no intentar. Sí, y eso sí que es un fracaso. Si quieres obtener cualquier cosa y ni siquiera intentas hacer algo para alcanzar tu propósito, entonces allí sí estás fracasando. Mientras que si haces un esfuerzo y no lo logras, entonces puedes sentir satisfacción de que lo hiciste todo. ¡Eres un guerrero!
  • Analiza todas las condiciones antes de tomar una decisión: Las cosas que pueden pasar, lo que perderías, lo que sucedería si no hicieras nada, qué se perderá si fracaso.
  • Cultiva tu autoestima, aprende a quererte y a valorarte. Cuando sepas de que estás hecho, todos los propósitos serán más que alcanzables.
  • Aprende a diseñar proyectos. Elabora planes en los que involucres costes, estrategias a seguir, recursos humanos y materiales necesarios, y “un plan B”. Así no sentirás que lo estás poniendo todo en riesgo.

Si en definitiva, después de tomar las decisiones y emprender un nuevo proyecto, no viste los resultados deseados, entonces ¡Anímate!, y continúa adelante.

Es un éxito total reconocer cuando alguna batalla no es tuya, y continuar en la búsqueda de una nueva aventura que pueda ofrecerte mejores oportunidades.