Trastorno De Angustia

El trastorno de angustia es un tipo de trastorno de ansiedad, el cual requiere de un tratamiento psicológico adecuado.

Quienes sufren de este trastorno experimentan episodios de miedo intenso sin motivo aparente denominados crisis de angustia o ataques de pánico. Dichas crisis presentan tanto síntomas físicos como psíquicos.

Definición y Descripción Del Trastorno De Angustia

El diagnóstico de trastorno de pánico exige que ocurran ataques de pánico, pero no debe confundirse el trastorno con el concepto de ataque.


trastorno de angustia

El DSM-IV-TR exige para realizar este diagnóstico de trastorno de angustia sin agorafobia:
A. Se cumplen 1 y 2.
1. Existen ataques de pánico inesperados y recurrentes.
2. Al menos un ataque de pánico va seguido durante un mes de quejas (1 o más):
a. Inquietud ante la posibilidad de tener más ataques.
b. Preocupación por las consecuencias de las crisis.
c. Cambio significativo en la conducta relacionada con los ataques.
B. Ausencia de agorafobia.
C. No se debe a causas biológicas (sustancias o condición médica).
D. No se explica por otro trastorno mental.

El trastorno de angustia con agorafobia son los mismos criterios, que en el trastorno sin agorafobia, pero el criterio B es ” presencia de agorafobia”.


Autores como Barlow, proponen que solo el primer ataque es verdaderamente inesperado y que los siguientes se producen por condicionamiento a señales externas y/o interoceptivas. Se requiere la presencia de crisis de angustia (de lo que se deduce que al menos han de ser dos), aunque no se precisa el número concreto de ataques de pánico (lo que le diferencia del DSM-III-R en el que se exigían al menos 4 en un periodo de 4 semanas).

El principal problema de trastorno de pánico no lo constituyen los ataques, sino el temor a sufrirlos. El malestar que producen es tan intenso, así como la semejanza de su sintomatología con problemas físicos (pérdida de conciencia, infarto), que el individuo desarrolla ansiedad anticipatoria o miedo al miedo o fobofobia.

En ocasiones la ansiedad anticipatoria se liga a estímulos externos, que frecuentemente son situaciones en las que el individuo piensa que es difícil escapar o recibir asistencia en el caso de sufrir un ataque. En estos casos se desarrollan finalmente conductas de evitación.

Todos los ataques de pánico llevan a un cierto nivel de evitación que de ser leve, se incluiría en trastorno de angustia sin agorafobia.

Sin embargo, si la evitación es intensa se diagnosticaría Trastorno de Angustia con Agorafobia.

trastorno de angustia con agorafobia

La distinción entre ambas posibilidades es una cuestión complicada.

El trastorno de pánico sin agorafobia no suele producir excesiva perturbación, pero cuando se acompaña de agorafobia y si ésta es grave, el grado de malestar e incapacitación es mayor: Destaca la incapacitación laboral y social, obsesiones, los niveles de depresión, el deterioro de la vida marital, alcoholismo, las restricciones a los desplazamientos…

En este entorno, los agorafóbicos desarrollan estrategias de coping propias (portar algún objeto, llevar animales de compañía, en los sitios públicos controlar las salidas y situarse cerca de ellas, planear los recorridos en automóvil en función de los hospitales, llevar la medicación siempre consigo, etc.).

Curso

En lo que se refiere al curso de la enfermedad, la edad de inicio se sitúa en torno al final de la adolescencia y a los 40 años; suele evolucionar crónicamente con altas y bajas. Un 50-65% muestran además de trastorno de pánico un trastorno depresivo mayor, que generalmente coincide o precede a la aparición del trastorno.

Es frecuente también la comorbilidad con otros trastornos de ansiedad (fobia social, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo).

Generalmente se asocia la aparición del trastorno con haber presentado en la infancia trastorno de ansiedad por separación (TAS). Sin embargo, esta relación no es exclusiva, ya que el TAS se ha relacionado tanto con agorafobia como con trastorno de pánico.

trastorno de ansiedad por separación (TAS)

En bastantes casos una ruptura o pérdida de una relación interpersonal importante está asociada con su inicio o exacerbación.

Los ataques de pánico inducidos por procedimientos provocados mediante infusión de lactato sódico o inhalación de dióxido de carbono, son más frecuentes en estos pacientes que en sujetos del grupo control.

Cuando se presenta agorafobia, suele ser en el primer año de aparición de los ataques; el curso de la agorafobia es variable en relación al trastorno de pánico, a veces remite al mejorar este último, y otras veces se mantiene con independencia de la aparición de ataques.

El trastorno de angustia con agorafobia presenta mayor alteración física y psíquica, considerándose el trastorno de ansiedad más incapacitante. Además, se le considera el trastorno de ansiedad más prevalente en población clínica.

Epidemiología

El trastorno de pánico (con o sin agorafobia) muestra una prevalencia vital entre el 1,5 y el 3,5%. Entre un 30 y un 50% de sujetos que padecen el trastorno presentan también agorafobia, siendo más alta esta proporción en las poblaciones clínicas.

El trastorno de pánico es más frecuente en la mujer (3%) que en el hombre (1,7%).

trastorno de angustia es más frecuente en la mujer

La media de edad de comienzo para el trastorno de pánico sin agorafobia es 24 años.

En el National Comorbidity Survey la prevalencia vital del trastorno de pánico con agorafobia fue del 1,5% y la del trastorno de pánico sin agorafobia del 2%.

En cuanto a la tasa de suicidio, algunos estudios la sitúan hasta en un 20%. Los factores que se asocian a la tentativa suicida son: Ser mujer, edad de inicio del trastorno de angustia temprana y consumo comorbido de alcohol y drogas.

En otros estudios concluyen que la prevalencia vida de intento de suicidio en pacientes con trastorno de angustia (7%) es similar a la de los pacientes con depresión mayor (7,9%), y notablemente mayor en la comorbilidad de estos dos trastornos (19,5%).

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial debe hacerse en primer lugar respecto a la posible causa orgánica ya sea por una condición médica general a la que se atribuya el cuadro (alteraciones del sistema vestibular, trastornos comiciales y enfermedades cardíacas, feocromocitoma, hipertiroidismo), en cuyo caso el diagnóstico sería trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica, ya sea por una sustancia (estimulantes del sistema nervioso central, cannabis o abandono del consumo de sustancias depresoras de sistema nervioso central).

Se debe sospechar causa orgánica como cuando el inicio del trastorno de angustia sea posterior a los 45 años y se presenten síntomas atípicos como pérdida de conciencia, descontrol de esfínteres, dolores de cabeza, olvidos de palabras o amnesias.

Si quieres saber más acerca de la angustia, puedes visitar los siguientes artículos de la web:

Resumen
Fecha:
Contenido:
Trastorno De Angustia
Valoración del Autor:
51star1star1star1star1star

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies